
La despedida de Yeison Jiménez se transformó en un homenaje multitudinario cargado de dolor, fe y profundo amor familiar. La Movistar Arena abrió sus puertas para rendir un tributo gratuito al cantante, donde cientos de seguidores, amigos y seres queridos se reunieron para darle el último adiós en medio de un ambiente marcado por la emoción y el respeto.
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue la intervención de su madre, Mery Galeano, quien subió al escenario para compartir el difícil proceso que ha enfrentado tras la muerte de su hijo. Con honestidad y el corazón en la mano, confesó que el sufrimiento la llevó incluso a cuestionar su fe, asegurando que llegó a “pelear con Dios” por la pérdida de quien describió como el motor de su vida.
Durante su discurso, recordó a Yeison no solo como un hijo ejemplar, sino también como un padre dedicado, un hermano amoroso y un amigo leal. Sus palabras reflejaron el enorme vacío que dejó el artista tanto en su familia como en quienes lo acompañaron a lo largo de su carrera personal y profesional.
El instante más emotivo llegó cuando Mery Galeano se dirigió directamente a su hijo. Con la voz quebrada, expresó que encuentra consuelo al sentir que él la acompaña “desde el cielo” y que esa certeza le da la fuerza para seguir adelante. Ante el público, hizo una promesa que conmovió a todos los presentes:
“Mientras Dios me preste vida, cuidaré de tus hijos, de tu esposa y de quienes puedan ser más débiles que yo”.



